Enseñanza diferenciada versus enseñanza mixta

La reciente sentencia del Tribunal Supremo referida a la potestad de las comunidades autónomas (en este caso concreto la comunidad autónoma de Andalucía y de Cantabria) de denegar el concierto económico con colegios de enseñanza diferenciada, ha vuelto a traer a la palestra una vieja pero recurrente controversia sobre la enseñanza mixta versus la enseñanza diferenciada.

La sentencia menciona, de manera explícita, que la enseñanza diferenciada es «tan legítima como el modelo de coeducación que preconiza la ley», pero defiende que el derecho asiste a las comunidades autónomas a decidir no establecer concierto con colegios de enseñanza diferenciada al amparo de la ley orgánica de educación (LOE, Art. 84 ley 2/2006), uno de cuyos fines era precisamente dejar de financiar colegios de enseñanza diferenciada.

El debate tiende a centrarse en el plano de la posible discriminación de los colegios de enseñanza diferenciada, lo cual significa que parte de una consideración ideológica, cuando en realidad no es cuestión no es una cuestión ideológica, sino pedagógica.

Que los colegios de enseñanza diferenciada no discriminan es algo conocido y superado, ya que tal y cómo la UNESCO ha indicado, la discriminación sólo podría darse si:

a) negaran el acceso a la enseñanza al otro sexo.

b) si dieran contenidos diferentes – de menor nivel -.

c) si el profesorado que forma parte del colegio tuviera menor cualificación que en los colegios de enseñanza mixta.

d) si las instalaciones y medios del colegio de enseñanza diferenciada fueran de menor nivel que los de enseñanza mixta.

Obviamente en España no se da ninguna de estas circunstancias en ninguno de los colegios de enseñanza diferenciada, por tanto, no ha lugar hablar de discriminación – salvo que queramos mantener un discurso ideológico y falaz.

La cuestión clave es si los colegios de enseñanza diferenciada son perjudiciales para sus alumnos, si provocan carencias que no pueden ser subsanadas o quizás estigmatizan a sus alumnos, o si la calidad de su enseñanza y los resultados pedagógicos Y educativos Y sociales, no alcanzan los mínimos imprescindibles. En definitiva es una cuestión de CALIDAD DE LA ENSEÑANZA y de la función que deben cumplir los colegios, NO es una cuestión ideológica.

En la bibliografía pedagógica no faltan estudios comparativos entre colegios de ambos modelos. No es mi intención hacer un repaso aquí de ellos, sino señalar cómo los estudios realizados indican:

  1. No hay ningún estudio que demuestre, indique o sugiera que la enseñanza diferenciada es perjudicial academicamente, NI socialmente.
  2. Los estudios que muestran diferencias entre el modelo de enseñanza mixta frente a enseñanza diferenciada muestran unos mejores resultados académicos para este último, particularmente en dos casos:

a) las más beneficiadas son las chicas.

b) los chicos o chicas de entorno socioeconómico más desfavorecido.

3. La mayor parte de los estudios no muestran diferencias estadísticamente significativas entre los dos modelos, ni en el ámbito académico ni en el social.

En definitiva, lo que los estudios pedagógicos y sociológicos nos indican es que no existe un modelo mejor que el otro ni un modelo que sea perjudicial para los alumnos. Ambos son válidos. Por tanto no tiene sentido – salvo la discriminación por causas de ideología – retirar la financiación de cualquiera de los dos modelos.

Pero aunque todos los estudios indicaran la primacía de un determinado modelo, aunque todos los estudios mostraran que tanto académica como socialmente la enseñanza diferenciada lograba mejores resultados que la enseñanza mixta, sería absolutamente absurdo prohibir o dejar de financiar la enseñanza mixta, ya que sería atentar frontalmente contra la libertad de los padres a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos. Tal y como muy bien ha señalado José Antonio Ibañez-Martín, la elección de los padres del modelo de enseñanza conforme a sus convicciones PEDAGÓGICAS, ha sido recogido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en su artículo 14, por tanto impedir la elección de determinado modelo anulando su financiación, conculca flagrantemente el derecho de los padres.

Si miramos fuera de nuestras fronteras nos encontraremos que en Europa son cada vez más los países (Alemania, Francia, Suecia) que favorecen la educación diferenciada por sexos en las escuelas públicas al menos en determinadas asignaturas (matemáticas y ciencias naturales). En Estados Unidos durante la presidencia de Bill Clinton se modificaron los requisitos legalmente establecidos para la creación de escuelas públicas de modelo diferenciado, lo que ha llevado en los últimos 12 años a pasar de menos de 20 escuelas públicas de modelo diferenciado a más de 500.

Es decir, en otros países, esos que se suelen denominar de nuestro entorno, la enseñanza pública diferenciada está creciendo.

Si fuéramos capaces de dejar la ideología de lado y centrarnos en lo importante, en los niños, no deberíamos sorprendernos de que también en España abrieran escuelas públicas de enseñanza diferenciada.

Bibliografía recomendada:

Eduardo López López, “La escolarización single-sex: ¿qué dice la investigación educativa?”. Educación XXI. 13.2, 2010, pp. 17-45.

José Antonio Ibáñez-Martín, “Convicciones pedagógicas y desarrollo de la personalidad de mujeres y varones”. Revista Española de pedagogía, 238, septiembre-diciembre 2007, pp. 479-516.

Esta entrada fue publicada en Colegio, Reforma educativa y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Enseñanza diferenciada versus enseñanza mixta

  1. Luis dijo:

    La pregunta del millón. Si los estudios dejan claro que no existe un modelo mejor que el otro ni un modelo que sea perjudicial para los alumnos, ¿por qué hacer dos modelos? ¿No sería mejor converger a un único modelo para evitar este tipo de debates que aquí se adjetivan de ‘ideológicos’? Y puestos a converger a un único modelo, ¿no sería mejor elegir el modelo que económicamente fuera más sostenible en tiempos de austeridad y escasez como los actuales (se me ocurre que hay mayores economías de escala en los centros mixtos que en los diferenciados)?
    Si los estudios no abogan por ningún modelo, ¿qué nos queda para defender o elegir uno u otro sino la ideología?

  2. Muchas gracias Luis por lanzar la pregunta del millón. Te responderé lo mejor que pueda ¡A ver si lo gano!
    1) Si acogemos el modelo único, estamos desarrollando un mono-sistema, lo cual siempre es perjudicial para el desarrollo. La competencia estimula el crecimiento y la búsqueda de más y mejores recursos.
    2) Los estudios son siempre grupales, por tanto cabe la posibilidad, y sin duda ocurre, de que haya niños y niñas que se adapten mejor a un sistema que a otro. Ellos merecen tener la opción.
    3) Si vamos a un único sistema estamos yendo en contra de la libertad de elección, que es la forma más básica de las libertades.
    4) No es bueno mezclar ideología y enseñanza, pero tampoco considero que la economía sea EL criterio adecuado
    Gracias de nuevo por tu comentario.
    Nacho Calderón

    • Luis dijo:

      Hola Nacho,

      Voy de atrás para adelante.

      La economía (más allá de la propia palabra) no es más que la manera en que asignamos los recursos que tenemos, que siempre son escasos, especialmente ahora. Creo que, como en toda inversión (la educación lo es), no hay que olvidar que los recursos son limitados. Se me ocurre que tal vez debamos centrar los esfuerzos (públicos) en centros de calidad mixtos sin necesidad de tener que duplicar el número de centros por el hecho de diferenciar por sexo.

      Si el modelo de enseñanza mixto/diferenciado en función del sexo entra dentro de las libertades de elección, ¿por qué no incluir otros criterios (etnia, orientación sexual…) para satisfacer a otros colectivos que entiendan que (olvidando la ideología) ello mejora la calidad a nivel pedagógico?

      No me parece apropiado presentar como argumento para una opinión estudios sobre la materia para a continuación apoyarnos en casos que se salen de las conclusiones de los estudios. Si los estudios no apoyan un modelo u otro pero hay casos se salen de las conclusiones de los estudios, ¿nos quedamos con las conclusiones de los estudios o no? ¿no puede ocurrir que haya otros casos particulares a los que beneficien los centros mixtos?

      No tengo claro que la competencia modelo mixto Vs modelo diferenciado sea buena para mejorar la calidad de la enseñanza, sobre todo teniendo en cuenta que los estudios en los que nos apoyamos no presentan evidencia en favor de ningún modelo. Creo que la competencia entre centros es buena, pero entre centros en sí mismos, no entre centros mixtos y diferenciados.

      Y ojo, que de lo que hablamos aquí es de si los centros que diferencian por sexos deben o no contar con financiación pública, no de si deben existir o no.

      Gracias.

      Un saludo.

  3. Gracias dijo:

    ¿Y si hipotéticamente se plantease una enseñanza diferenciada por razas? Las conclusiones de los sesudos estudios serían exactamente las mismas: no hay diferencias. Pero en este caso todos nos llevaríamos las manos a la cabeza. ¿Por qué no nos llevamos las manos a la cabeza cuando se trata de separar a nuestros niños de nuestras niñas?

    • Muy agradecido, Gracias, por tu comentario.

      Aprovecho a responder también a alguna cuestión planteada por Luis.

      El concepto de raza o etnia, aunque es muy utilizado incluso en investigación – eso que algunos llaman estudios científicos – no es válido para hacer grupos taxativos. Os remito a dos artículos que, entre otros muchos pueden ser de vuestro interés:

      1) Cooper, R. y Richard D. “The biological concept of Race and its Application to PUblic Health and Epidemiology”. Journal of Health Politics, Policy and Law, 1986, Volumen 11, nº 1, pp. 97 – 116.
      2) Rodero, E. y Herrera, M. “El concepto de raza. Un enfoque epistemológico”. Archivos de zootecnia, 2000, Volumen 49, nº 185-186, pp. 5 – 16.

      Por otro lado existen numerosas investigaciones que si que indican que existen diferencias estadísticamente significativas en los estilos de aprendizaje entre varones y mujeres. En este mismo sentido, existen también numerosísimas investigaciones que indican las diferencias en los estilos de aprendizaje entre personas con un procesamiento de la información característico del hemisferio izquierdo y aquellas con un procesamiento de la información característico del hemisferio derecho.

      No sé si alguien se llevará las manos a la cabeza, pero llevo años abogando la creación de aulas (y también colegios) de enseñanza diferenciada para niños Y niñas según el hemisferio cerebral que utilizan de manera predominante en el procesamiento de la información.

      La enseñanza, cuanto más personalizada, cuanto más cercana a las habilidades y características de aprendizaje del niño y de la niña, mejor.

      Muchas gracias de nuevo por tu comentario.
      Nacho Calderón

      • Luis dijo:

        Gracias. Creo que nos desviamos del asunto. No era mi intención desviar el hilo hacia si podemos categorizar o no a las personas según las razas. Y tampoco creo estar hablando de si la educación debe ser o no personalizada dentro de cada centro en función de determinados criterios. Creo que el asunto debatido a raíz de la famosa sentencia es si los centros que diferencian por sexos deben contar o no con financiación pública. E insisto, si pedagógicamente no se puede abogar por uno u otro la lógica me lleva a apostar por centros mixtos en los que se personalice, en la medida de lo posible (esto es, en la medida de lo que permitan los recursos disponibles), la educación según los criterios que más lo justifiquen (tal vez el que mencionas del hemisferio del cerebro utlizado). Yo iba de pequeño a un centro mixto y a la hora de gimnasia, para determinadas actividades y en determinados casos, nos separaban a niños y niñas por una cuestión de fortaleza física. Es posible que para otras actividades también se justifique la separación por sexos… ¿pero para todas? No quiero repetirme pero, si no hay estudios que lo justifiquen, o mejor dicho, si de los estudios existentes no se puede sacar nada concluyente, ¿por qué dedicar recursos de todos a algo que no se justifica?

        Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s