Día mundial del síndrome de Down (salvo en Islandia)

 

El 21 de marzo celebramos el día mundial del síndrome de Down. Era fácil elegir la fecha, se escogió una fecha simbólica: 21/3. Par cromosómico 21, tres cromosomas.

¿Qué celebramos? Para cualquiera que conozca una persona con síndrome de Down le será fácil conocer la respuesta, pero a mi me resulta difícil explicarlo, necesitaría mucho más espacio que un simple artículo.

Lo resumiría diciendo que celebramos la vida.

Hay muchos mitos alrededor del síndrome de Down:

“Son muy cariñosos” – En muchos casos es cierto. En otros no lo es en absoluto. Siempre he dicho que si diéramos a los niños (a todos los niños) el mismo cariño, los mismos mimos y fuéramos tan condescendientes con sus errores y dificultades como lo somos con las personas con trisomía 21, el mundo sería mucho más cariñoso y mucho más sano emocionalmente.

“Son ángeles” – En absoluto. En ningún caso. Son personas de carne y hueso. Hacen pis y caca como cualquier otro. Llegado el momento pueden engañar, mentir, pegar, escupir, desobedecer y hacer cualquier trastada que se le puede ocurrir a cualquier niño. ¿Ángeles? ¡Ja!

“Sufren mucho” – Los estudios indican que tienen un umbral de sufrimiento mayor que la población general. Es decir, son más duros, tanto al dolor físico como el emocional. Sufren, sí, no son ángeles, pero el nivel de sufrimiento vital no les distingue del resto de la población. Al menos no en el sentido que el mito insinúa.

Más allá de los mitos hay una gran realidad que hace del día mundial del síndrome de Down un día especialmente necesario:

Las personas con síndrome de Down están siendo EXTERMINADAS.

El caso paradigmático y que está saliendo a la luz pública en estos últimos días es Islandia. Las noticias dicen que en ese país no ha nacido una persona con síndrome de Down en los último cinco años. NO es cierto. Es en los últimos NUEVE años. Desde 2008.

Podemos pensar que no nos afecta, que eso ocurre muy lejos, que aquí no seríamos capaces.

La realidad es muy distinta. En España los últimos datos publicados son los siguientes:

Total de nacimientos de bebés con síndrome de Down en España (2012-2015).

2012: 306

2013: 304

2014: 286

2015: 269

Se calcula que en España, al igual que en el Reino Unido, nacen aproximadamente el 10% de los niños concebidos con trisomía 21.

El otro 90% son abortados.

En los países angloparlantes los titulares de los periódicos son más elocuentes que en español: “Hacia un mundo sin síndrome de Down”.

El exterminio de las personas con síndrome de Down es solo el comienzo. Conforme vayan mejorándose los sistemas de diagnóstico prenatal se podrá detectar otras formas de alteraciones genéticas que hoy “pasan desapercibidas” a los análisis actuales y podrán ser también abortados.

Es hacia lo que tendemos. Se esconde bajo el subterfugio de “elección personal”, “opción materna” (perdón por el lapsus, quería decir “opción de la mujer”, si se dijera “materna” sería el reconocimiento explícito de que YA es madre, YA tiene un hijo, y lo que le están proponiendo es matarlo), pero lo cierto es que cuando se hace un diagnóstico prenatal de alteración genética a las madres (y los padres) de personas con síndrome de Down se les da una información absoluta y claramente sesgada, manipulada y alejada de la realidad.

En España, probablemente en la mayoría de los países occidentales, hay miles de personas que viven bajo la gravísima incoherencia de pedir, exigir, e incluso “luchar” por la “igualdad” (tienden a omitir voluntariamente qué tipo de igualdad, a mi no me queda duda de que se trata de igualdad en derechos y en deberes) y simultáneamente considerar lícito el aborto selectivo. ¿Existe una forma más grave de desigualdad?

A muchos se les llena la boca con la “libertad de elección”, pero el hecho de que en un país entero, en 9 años no haya habido ni una sola madre, ni una sola familia que haya escogido que su hijo con síndrome de Down nazca, hace dudar mucho de la libertad en ese país. Y hablando de España, en el momento en que alguna prueba sugiere la posibilidad de que el niño venga con síndrome de Down, se pone en marcha una agresiva maquinaria de presión, que por razones de lo políticamente correcto se mantiene cuidadosamente silenciada, pero que es implacable.

Para que un niño con síndrome de Down nazca en España no solo hace falta saber que (en teoría) se es libre de elegir (a algunas mujeres ni siquiera se les da opción), sino que hace falta ser una auténtica heroína para enfrentarse a la presión del establishment.

Nuestra sociedad, la sociedad española del 2017 es mayoritariamente EUGENÉSICA. Está claramente a favor del aborto de personas con discapacidad, o está en la posición de mirar hacia otro lado. “A mi no me afecta, no me involucro”. Eugenesia por pasividad.

Estoy convencido de que nadie, absolutamente nadie, puede tener la capacidad para decidir quien tiene derecho a vivir y quién no. Hoy en día el aborto selectivo en India está haciendo estragos entre la población femenina. Si el bebé concebido es una niña tiene muchas menos probabilidades de llegar a nacer.

Nos aterra y nos repugna pensar que países tan supuestamente avanzados como Estados Unidos puedan mantener la pena de muerte, pero se nos tacha de retrógrados por estar en contra del aborto.

En 1994, Santa Teresa de Calcuta dijo ante el entonces presidente de los Estados Unidos y su esposa, dos de los mayores defensores y financiadores del aborto: “El mayor destructor del amor y de la paz es el aborto”.

Y es que es necesario ser una persona descorazonada (que no descerebrada) para pensar que porque un bebé tenga una alteración genética está justificado abortarle.

Y si tu corazón no puede (o, mejor dicho, no quiere) abarcar a cualquiera, con o sin discapacidad … ¿qué tipo de persona eres?

21 de marzo, día mundial del síndrome de Down. Día de la vida.

Se lo debemos al grandísimo Jerome Lejeune, repito lo que ya escribí en otro artículo anterior “Niños con discapacidad”

“El Dr. Jerome Lejeune, padre de la genética moderna, descubridor de la trisomía 21 así como de otras distintas alteraciones genéticas, denunció en el “Instituto de la Salud” de la ONU que sus hallazgos se estaban utilizando para dar muerte a personas con síndrome de Down (trisomía 21): “This Institute of Health has become an Institute of Death”. Ese día escribió en una carta a su mujer: “Hoy he perdido el premio Nobel”. Vivió toda su vida apesadumbrado por el hecho de que sus descubrimientos lejos de estar siendo utilizados para el bien de la humanidad se estaban usando para aniquilar a una parte de ella.”

Celebra el día mundial del síndrome de Down. Celébralo aunque no conozcas a nadie con trisomía 21 (cada vez es más difícil conocer a alguno, cada vez son menos), pero celébralo porque es también tu día. Celebramos que cada uno de los miembros de la humanidad somos distintos y todos cabemos. Todos valemos.

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Educar en un tiempo de dominio de la tecnología e imposición de la ideología de género

Estimados amigos, en esta ocasión en lugar de escribiros un artículo os invito a ver la conferencia que el pasado sábado 11 de marzo di en el Congreso de la Familia Cristiana y la Familia Católica del Obispado de Alcalá de Henares, que este año contaba con el lema: “Minorías creativas para la renovación de la sociedad”.

Confío en que os guste.

Conferencia sobre el dominio de las tecnologías y la imposición de la ideología de género.

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El sentido de la vida

Cuando era un jovencísimo estudiante de psicología, no alcanzaba todavía los 21 años, tuve el privilegio de asistir a una serie de conferencias impartidas por el doctor Mariano Yela, considerado uno de los padres de la psicología académica en España. De sus conferencias magistrales sobre el desarrollo de la persona me quedó muy marcada una frase: “Lo más importante que debemos enseñar a nuestros hijos es que la vida, bajo cualquier circunstancia, merece la pena”. Lo recalcó en varias ocasiones.

Es una frase a la que he recurrido en numerosas ocasiones. Tanto para uso personal como profesional.

Sin embargo aprovechando la reflexión a la que la soledad inevitablemente nos lleva, en uno de mis retiros emocionales me atreví a cuestionarla. ¿Realmente mi vida merece la pena? ¿Merezco la pena?.

Personalmente, la respuesta es inevitablemente NO.

Ahora bien, una cuestión es establecer una reflexión y otra muy distinta es extraer una conclusión equivocada: la muerte puede esperar.

Mi vivir por vivir, mi ser, per se, yo, no merezco la pena.

La vida junto a mi mujer, sin duda ninguna, ¡eso sí que merece la pena!. Una y mil veces. Ella sí que hace que mi vivir sea algo que, “bajo cualquier circunstancia”, merezca la pena. Como nos recordó el gran maestro, el doctor Vicktor Frankl, el amor es lo único capaz de dar sentido a la vida, y basta el pensamiento de que a quien amamos puede estar vivo en algún lugar, esperándonos, para dar pleno sentido a la vida.

Y cada uno de mis cuatro hijos. Cada uno por razones muy distintas, todas necesarias, cada uno de ellos completando una pieza del puzle de mi vida, ¡sin duda todos ellos hacen que mi vivir merezca la pena!. Solo uno de ellos ya hubiera llenado de sentido mi existir, así que los cuatro me ofrecen sentido para cuatro vidas.

Los niños para los que trabajo, todos y cada uno de mis pacientes, su esperanza, su potencial, su futuro llena de sentido mi día, desde la mañana hasta la noche. Cada vez que abro la puerta para ir a recibir a uno de ellos es una renovación del sentido de vivir. A veces, cuando los pasos a dar en sus vidas no aparecen como evidentes, cuando las respuestas a las siempre pertinentes preguntas de sus padres escapan a mi conocimiento y a mi experiencia, pesa enormemente eso que Milan Kundera supo poner un nombre tan preciso:  “la insoportable levedad del ser”.

En definitiva, esa la conclusión a la que llegué: por mí mismo soy irrelevante.

Vivir tiene sentido por (algunos de) los demás, no por uno mismo.

¡Qué razón tenía el Dr. Yela! La vida siempre merece la pena.

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Letanías de acción de gracias

  • Por el don de la vida, te damos gracias Señor.
  • Por tu Amor infinito, te damos gracias Señor.
  • Por tu eterna Misericordia, te damos gracias Señor.´
  • Por tu Justicia infinita, te damos gracias Señor.
  • Por la concepción inmaculada de María, tu Madre, te damos gracias Señor.
  • Por su fiat y su amor, te damos gracias Señor.
  • Por el nacimiento de tu Hijo en Belén, te damos gracias Señor.
  • Por San José su padre en la tierra, te damos gracias Señor.
  • Por nacer en una familia, te damos gracias Señor.
  • Por nacer en la pobreza, te damos gracias Señor.
  • Por tu Palabra y tu Evangelio, te damos gracias Señor.
  • Por el Bautismo que nos hace hijos tuyos, te damos gracias Señor.
  • Por tu entrega y tu presencia constante en la Eucaristía, te damos gracias Señor.
  • Por la entrega de tu hijo en Getsemaní, te damos gracias Señor.
  • Por darnos a tu Madre y hacernos hijos suyos, te damos gracias Señor.
  • Por la muerte y resurrección de Jesucristo tu Hijo, te damos gracias Señor.
  • Por abrirnos las puertas del cielo, te damos gracias Señor.
  • Por el sacramento de la confesión y el perdón de nuestros pecados, te damos gracias Señor.
  • Por tus ángeles, te damos gracias Señor.
  • Por todos los Santos, te damos gracias Señor.
  • Por la sangre derramada de tus mártires, te damos gracias Señor.
  • Por tu Santa Iglesia Católica, te damos gracias Señor.
  • Por el Sagrado Corazón de María, te damos gracias Señor.
  • Por el Sagrado Corazón de Jesús, te damos gracias Señor.
  • Por hacer nuestro corazón templo del amor entre el Padre y el Hijo, sagrario del Espírito Santo, te damos gracias Señor.
  • Por permitir que nuestro sufrimiento sea corredentor, te damos gracias Señor.
  • Por todas las gracias y dones recibidos sin nuestro conocimiento, te damos gracias Señor.

Te damos gracias Señor por todos los dones que de ti recibimos y te pedimos perdón por nuestra ingratitud. Te pedimos que sigas derramando tus dones sobre el mundo y que nunca permitas que nos alejemos de tu Amor. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

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La la land

No voy a escribir sobre cine, ni siquiera sobre la película homónima a este artículo. Disculpen si el título induce a error. Voy a escribir sobre “la la land”.

También quiero pedir disculpas a aquellos que siguen este blog o tienen la costumbre de leer los artículos que aquí publico. Voy a escribir de política. Mucho me temo, además, que está convirtiéndose en un mal hábito, pero lo veo necesario. Al menos voy a hablar de política relacionada con la educación.

La la land” es una expresión que según el “Cambridge Diccionary” significa: “to think that things that are completely impossible might happen, rather than understanding how things really are” – “pensar que aquello que es completamente imposible puede ocurrir, en lugar de comprender como son realmente las cosas”.

En España llevamos AÑOS permitiendo que ese tipo de pensamiento se trasmita, se instaure y se inculque en una buena parte del alumnado. En los últimos tiempos, la situación (no solo en España) se está agravando.

Vayamos al grano. En España llevamos AÑOS permitiendo que el poder político utilice la educación para el adoctrinamiento, el control y la manipulación de los niños (con la vista muy centrada en el futuro). Me estoy refiriendo, claro está, de manera muy concreta a la ideología separatista en las comunidades autónomas vasca, catalana, balear, navarra e incluso valenciana.

A esta utilización torticera de la educación para el adoctrinamiento ahora se le suma la ideología de género.

Parecen dos ideologías inconexas ¿verdad?, sí, lo parecen, pero comparten esencia, medios y fines.

Comparten esencia porque las dos ideologías son esencialmente falaces.

La la Land, hace referencia a la tierra de la fantasía, de lo absurdo, de lo irreal. Sus referentes más claros son el País de Nunca Jamás (Neverland), ideado por J.M. Barrie, para su libro “Peter Pan y Wendy”, el País de las Maravillas (Wonderland), creado por Lewis Carroll para su libro “Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas”, Euskal Herria, creada por unos cuantos políticos y/o terroristas para justificar conductas injustificables y frecuentemente criminales y Cataluña independiente, que tiene el mismo origen y fin que la anterior. (Resulta obvio, por lo que a nadie se le escapa que el presidente y los representantes políticos de una nación ostentan mucho más poder, reconocimiento y proyección que el presidente y los representantes políticos de una comunidad autónoma, aunque el territorio y la población sean exactamente los mismos. La tentación es evidente, basta carecer de moral para intentarlo).

En Neverland los niños no crecen, son siempre niños, en Wonderland hay alimentos que multiplican el tamaño de Alicia, mientras otros lo reducen, hay cartas parlantes otros seres completamente absurdos y en el mundo de la ideología de género las personas (homo sapiens, al fin y al cabo un animal vertebrado, placentario y mamífero, con otras características, entre las que se incluye el hecho de ser sexuado) eligen su sexo sin que su código genético tenga nada que ver con esa elección. (Como es una mentira tan burda, se inventan un subterfugio verbal, “género”, para intentar enmascarar lo evidente. Se creen que con un dedo pueden tapar el sol).

Comparten los medios porque ambas ideologías, la separatista y la de género, utilizan el miedo para imponerse en la sociedad, mancillan la educación imponiéndose a los niños, exigen, consiguen y retozan en fondos públicos, extraídos a través de los impuestos de los ciudadanos para difundirse, imponerse y enriquecer a sus promotores.

Comparten los fines porque su objetivo ES el control de una población acrítica, manipulada y manipulable y que, más o menos consciente de su seguimiento a un pensamiento carente de cualquier fundamento histórico y/o científico veraz, se mantiene suficientemente avergonzada y acomplejada como para elevar si quiera mínimamente la voz.

Por si estas ideologías totalitarias, manipuladoras y falaces no fueran suficiente, está LA GRAN MENTIRA, la que nuestra sociedad (mundial) ha admitido y ya pocos cuestionan: el aborto. La ideología abortista ha conseguido que sea admitido universalmente y se sigue afirmado sin siquiera carraspear como forma de disimulo que “al abortar no se mata a un ser humano”.

Si admitimos semejante aberración, ¿cómo no vamos a tolerar cualquier otra mentira?

Lo más asqueroso de las ideologías totalitarias y falsas es el uso de la educación para conseguir sus fines.

Cuando la educación se basa en falsedades deja de ser educación para ser una forma burda y repugnante pero eficaz de trasmisión y de control.

Disculpen que sea tan soez, pero cuando pienso en el uso de la educación que hacen las personas que defienden e imponen las ideologías separatista y de género, la imagen que me viene a la cabeza es la de un docente que, a las buenas o a las malas, se ha bajado el pantalón, ha sido sodomizado por el poder político, ideológico, social y/o económico, y en un claro ejemplo de síndrome de Estocolmo hace lo propio con sus alumnos.

Puede que esta imagen resulte excesiva para muchos, pero de igual manera que a cualquiera nos repugna oír de abusos sexuales a un menor, los abusos intelectuales que se dan en las aulas con las ideologías separatistas y de género son, casi, igualmente vomitivos.

Educación y mentira son términos incompatibles y solo pueden ir juntos a través de la perversión.

¡Que estamos hablando de EDUCACIÓN! ¡DE  EDUCACIÓN!, pero como las ideologías totalitarias y liberticidas no reconocen NADA como sagrado – salvo la consecución de sus fines (de poder y económicos) -, no respetan ni a los niños; más aún saben que su manipulación es el gran medio para conseguir su fin. Manipula la enseñanza durante un par de generaciones, y en 20 años tendrás a una gran parte de la población dispuesta a votar a aquellos que defiendan las mentiras que durante su etapa escolar les impusieron.

Cualquiera conoce el adagio “La verdad os hará libres“, y lo utilizan incluso los mayores perseguidores de su autor (Jesús de Nazaret), pero en su corolario está el objetivo y el fin de esas ideologías: “la mentira os hace esclavos“.

Vivimos un momento gravísimo para el futuro, particularmente el de nuestros hijos. Crecer en la mentira incapacita a un ser humano para luchar por la libertad y para alcanzar su potencial, su esencia.

Puede que vivir en “la la land”  sea maravilloso si eres un personaje de un libro, pero para una persona real, de carne y hueso, solo puede ser sinónimo de ser un tonto, sin capacidad para pensar con libertad ni con capacidad crítica porque te han robado el germen, que es la verdad.

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Crisis personal

A los españoles nos gusta la estadística. Nos gusta mirarnos en el espejo de los números, ver si estamos a la cabeza o a la cola de Europa en estos o aquellos valores.

Veamos algunos datos que pueden estar relacionados con los hábitos españoles:

El consumo de ansiolíticos creció un 57% entre el año 2.000 y el 2.012 (la media sería de casi un 5% más por año). El consumo de antidepresivos entre el año 2.000 y el año 2.013 se incrementó un 200%. (Ambos datos según la agencia española de medicamentos y productos sanitarios, del Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad.) Por supuesto, estamos a la cabeza de Europa.

En el año 2015 se produjeron 101.357 rupturas (divorcios + separaciones + nulidades), un 65% del número de matrimonios contraídos ese mismo año.

El consumo en niveles de riesgo de alcohol en la población española está alrededor del 4,5%.

La patología asociada a internet todavía aporta pocos datos fiables, ya que hay que tener en cuenta que su irrupción y su uso generalizado es realmente reciente. Basta con tener en cuenta que en marzo del 2.000 había 4.000 conexiones a línea ADSL mientras que según la agencia “We are social” que realiza un informe anual sobre el uso de internet en el mundo, en el 2016, en España el 77% de la población tiene acceso a internet. En promedio nos conectamos a internet 3 horas 47 minutos a través del ordenador, 1 hora y 55 minutos a través del móvil y dedicamos 1 hora y 36 minutos a las redes sociales.

Lo que sí sabemos es que las adicciones a internet en general, así como a la pornografía y las redes sociales en particular están comenzando a ser consideradas como una adicciones de creciente preocupación, entre otras cosas por ser adicciones que comienzan en la infancia (a partir de los 10 años).

Pero ¿podemos quedarnos en las estadísticas, que para ser significativas requieren la acumulación de un número muy alto de datos?. ¿Acaso no reflejan las estadísticas situaciones personales, de gran impacto tanto en individuos como en sus familias?

Si nos permitiéramos acceder a la intimidad de los datos que subyacen al incremento en el consumo de ansiolíticos y antidepresivos, al día a día de ese porcentaje de la población que consume alcohol diariamente en dosis realmente peligrosas, a los miles de personas que observan cómo su sueño de vida, su matrimonio, se ha deshecho como un azucarillo en agua caliente o a aquellos que luchan denodadamente por liberarse de las cadenas del abuso de internet descubriríamos unos niveles de sufrimiento que quedan constantemente enmascarados en bajo una velocidad de vida muy superior a la que vivieron nuestros padres y una aparente “normalidad” del día a día del trabajo a casa y de casa al supermercado y de ahí a alguna actividad que logre mantener activo nuestro cuerpo y acallada nuestra mente (pilates, paddle, golf, running o fútbol).

¿De dónde viene todo este sufrimiento?. Lógicamente no es nuevo. Sería una visión pueril y simplista culpar de todo al estilo de vida actual, pero no podemos dejar de analizar los modelos de conducta que estamos generando.

Desde mi humilde entender creo que hemos generado una sociedad altísimamente individualista, superficial y, lo que es peor, profundamente solitaria en la que, a pesar de que las encuestas sigan diciendo que consideramos a la familia como la institución más importante en nuestras vidas, en realidad ésta ha quedado muy relegada y supeditada al éxito laboral.

No en vano el reciente informe presentado por el think tank MILLENIO refleja cómo los jóvenes nacidos entre 1980 y 1999, ven imprescindible posponer el matrimonio y la maternidad / paternidad mucho más allá de lo que realmente desean en aras de alcanzar la estabilidad laboral, lo que está generando unos altos niveles de frustración personal.

El éxito – laboral -, al menos la estabilidad, lo es todo. La familia – incluyendo a los hijos – es secundaria. La estabilidad y él éxito laboral son, necesariamente, un bien individual. La familia, por el contrario, es un bien compartido.

Esta primacía del trabajo frente a la familia solo se puede lograr supeditando la afectividad a la racionalidad.

Antes se nos decía que “los hombres no lloran”. Hoy tampoco se lo permiten las mujeres. Hoy no llora nadie. Hoy ante la desesperación te chutas un ansiolítico + un antidepresivo, o te metes una raya los fines de semana, o encuentras en internet o en el gimnasio el modo de esconder tus sentimientos.

Si la familia es secundaria, si los hijos son postergados, si la entrega ya no es permanente, cuando lo más importante en tu vida (y casi lo único) es tu éxito laboral, ¿dónde queda nuestra afectividad?

El sacerdote D. Pablo Escrivá de Romaní lo expresa magníficamente bien en un video que me reconcilia con youtube:

“Ojalá la gente no acallara el corazón. Ojalá siguiera pensando desde ahí, porque llega un momento en que la gente piensa que madurar es acallar el corazón. Como si el corazón fuera un iluso por lo que sueña. Esa es la mayor deshumanización que hay. Callar el corazón es callar todo tu ser. Es dejar de vivir. Es ponerte una coraza, y es verdad que ya nada te afecta, pero en el fondo estás muerto. Si es que no vives.

“No te afecta nada. ¿Y a eso le llaman sofisticación?, ¿a eso le llaman madurez?. De verdad que es mentira. Es mentira”.

Es necesario y urgente recuperar la dimensión afectiva del ser humano. El afecto, cuando es sano, siempre nos dirige al otro. Cuando es enfermo nos dirige a nosotros mismos.

¿Sociedad digital? Es imprescindible volver a llevar a los colegios, a los niños, la búsqueda de la belleza. Aprender no por acumular conocimiento, o como es el caso hoy en día, por el simple hecho de aprobar, sino por encontrar la belleza.

Hay quien encuentra la belleza en las palabras, en la literatura, hay quien la encuentra entre las moléculas, en la física y en la química; otros en el movimiento, en el deporte y en el baile, y hay quien la encuentra en el pensamiento, pero si olvidamos la búsqueda de la belleza en el proceso de enseñanza, caemos en el racionalismo que nos lleva al éxito laboral y al individualismo.

Las estadísticas las cumplimos nosotros. Usted, yo, su hermano, su marido o su hijo.

No podemos esperar a que las circunstancias cambien para adaptarnos a una forma más humana de vida. Exactamente lo contrario: debemos humanizar nuestra vida para lograr que nuestras circunstancias cambien.

P.d. Al terminar de escribir esta reflexión e ir archivarla en su carpeta correspondiente descubrí, providencialmente, una carpeta en mi ordenador que había creado hace años llamada “frases”. La abrí y solo contenía un documento con dos ejemplos. Este es el primero:

Ortega y Gasset: “Es falso decir que en la vida deciden las circunstancias. Al contrario: las circunstancias son el dilema, siempre nuevo, ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.”

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Ideología de género

Tradicionalmente los cuentos han servido para trasmitir a los más pequeños normas de convivencia, tradiciones y valores. En 1837 Hans Christian Andersen publicó un cuento que ha alcanzado una gran fama, “El traje nuevo del emperador”, basado en una historia española, el ejemplo número 32 del libro “Ejemplos del Conde Lucanor y de Patronio”, escrita en 1335 por Don Juan Manuel, Infante de Castilla.

En el cuento, el rey es estafado por un par de sin vergüenzas que le prometen tejerle el traje más elegante, vistoso y admirable que jamás se haya visto. Es un traje tan especial que solo las personas inteligentes podrían verlo, de tal forma que si alguien no viera el traje, sería signo de su limitada inteligencia. Naturalmente no existía ningún traje, era una simple estafa, pero nadie admitía no verlo, ya que decir la verdad sería identificarse como un tonto.

El rey, en el colmo de su vanidad, decidió llevar su “nuevo traje” al desfile que cada año realizaba frente a su pueblo. A lo largo del recorrido todo el mundo aplaudía y alagaba la belleza de la tela, la perfección de la hechura y lo bien que le quedaba al rey, hasta que en un punto del recorrido un niño, ¡UN NIÑO!, representando la inocencia, la capacidad para ver las cosas tal y cómo son y la habilidad que tienen para decir cosas que a los adultos se nos antojan inoportunas dijo:

“¡El rey está desnudo!”

Y su grito sirvió para que los adultos fueran admitiendo la verdad y que, hasta el rey, reconociera que, realmente, estaba desnudo.

El cuento es una magnífica ilustración de lo que está ocurriendo con la ideología de género.

La ideología de género es una de las MENTIRAS más absurdas que se le podría haber ocurrido a nadie. Niega la existencia en la naturaleza de los sexos, que existen ya en las plantas y por supuesto en los animales sexuados, entre los que nos encontramos los humanos.

Así por ejemplo, los periódicos británicos del 11 de diciembre de 2016 se hacían eco de la próxima publicación de un libro con directrices para los maestros de educación primaria y secundaria que sería de obligado cumplimiento. Una de las normas que pretende incluir es la prohibición de los términos “niño” y “niña”, ya que usar dichos términos da a entender que sólo existen esas dos opciones y sería una forma directa de discriminar a aquellos que deciden ser otra cosa.

Ya hemos oído cómo en la Comunidad de Madrid el adoctrinamiento pasa por explicar que, hasta ahora, la decisión de que un ser humano es un niño o una niña es una decisión al parecer impuesta por el stablishment médico, al mirar los genitales del neonato, o incluso en la ecografía, e “imponer” un “género” que no tiene porqué ser admitido por la persona en cuestión y por tanto sería una decisión arbitraria e inadmisible.

En fin, resulta terriblemente difícil de explicar, pero lo cierto es esta MENTIRA está siendo IMPUESTA desde los gobiernos locales, autonómicos y centrales a través de leyes de supuesta defensa de una minoría y que en realidad, por estar basadas en una MENTIRA son un ataque al conjunto de los ciudadanos, incluyendo a aquellos que se presupone va a defender.

En el cuento de Andersen, aquellos que se atrevieran a admitir que no veían ningún taje (porque no existía), serían tachados de retrasados mentales. En la actualidad, a los que decimos que la ideología de género es una MENTIRA (porque lo es) se nos acusa de retrógrados, reaccionarios, fascistas (“apártate que manchas, le dijo la sartén al cazo”) y lo que es más grave por ser la mayor mentira de todas, se nos acusa de estar en contra de las personas que se reconocen como lesbianas, homosexuales, transexuales, bisexuales o intersexuales.

Permítanme usar un símil para ilustrar cómo esta última acusación es una mentira zafia y gravemente hostil, pero absolutamente necesaria para poder mantener su falaz ideología.

En los Estados Unidos de América es recurrente el enfrentamiento entre los defensores de la idea del creacionismo como origen del universo y los que consideran que esa idea es una visión meramente bíblica y que no debe enseñarse como idea científica en los colegios.

Yo me posiciono en este segundo grupo. No considero adecuado enseñar la idea creacionista en las escuelas, salvo si se enseña como una visión que ha existido a lo largo de la historia y que, sencillamente, es errónea. A nadie se le ocurre pensar que aquellos que consideramos que se debe enseñar la teoría de la evolución de las especies en los colegios tenemos algo en contra de las personas autodenominados “creacionistas” o en contra de los que viven su espiritualidad en alguna de las “Iglesias Adventistas”. 

A nadie se le ocurre tachar a los que no consideramos adecuada la idea del creacionismo de “creacionistafóbicos” ni de “adventistafóbicos”.

Por otro lado, aunque considero que la idea del creacionismo es un error, iría hasta el fin del mundo por defender, si ese fuera su deseo, el derecho de unos padres a que su hijo NO se le enseñe la teoría de la evolución. Los padres deben tener pleno derecho sobre la educación a sus hijos, que es uno de los derechos que la ideología de género está profundamente en contra.

Pensar que una idea está equivocada o es sencillamente falsa, no conlleva tener ni fobia, ni ánima aversión, ni discriminar a quienes piensan de ese modo.

Pero desde la ideología de género se traslada esa visión de manera contumaz a cerca de cualquiera que ose mostrarse en contra, ya que es la única forma de evitar la confrontación de ideas.

 

Para los que consideramos que, junto con el derecho a la vida, la libertad es el mayor de los bienes que podemos disfrutar en una sociedad, estamos atravesando el peor momento desde 1975. La libertad de pensamiento está gravemente cuestionada desde amplios sectores de la política y de los medios de comunicación.

 

¿Conocen alguna ley que obligue, bajo amenaza de sanción, a enseñar la ley de la gravedad de Newton, el teorema de Pitágoras, o incluso la visión filosófica de los estoicos? Sería absolutamente inaceptable. Todos sabemos que cuando se utilizan las leyes para obligar a enseñar algo, no digamos ya a inculcar o imponer una determinada idea, como es el caso, estamos bajo un sistema evidentemente totalitario. Habrá quien se conforme con votar cada cierto tiempo para pensar que estamos en un sistema democrático, pero eso es fruto de la poca cultura en general y de la menor cultura política en particular.

 

La ideología de género no es una visión aislada de una cuestión muy particular, sino que está imbricada en una concepción laicista, pro-abortista, totalitaria y liberticida de la sociedad. Me explico, no todas las personas con una visión laicista se creen la MENTIRA de la ideología de género, pero aquellos que defienden esta ideología son, necesariamente, laicistas. Deben serlo, deben estar en contra de la enseñanza de la religión en los colegios y de la presencia de la religión en la sociedad para poder imponer su visión en los ciudadanos. Tampoco todas las personas que están a favor del aborto se creen la MENTIRA de la ideología de género, pero si todos los que están a favor de esta forma de esa idea están a favor del aborto. Es parte de la ideología.

 

Tan solo hay algo que considero más peligroso, me da más pena y más miedo que la ideología de género, que es la cobardía y la pusilanimidad de tantos que a pesar de que ven que “el rey está desnudo”, ven la grave MENTIRA que constituye tanto la ideología de género como las acusaciones que se hacen a aquellos que estamos en contra, miran hacia otro lado y piensan que, como sus hijos ya son mayores, o quizás no tienen hijos, o van a un colegio católico o privado, a ellos no les afecta, y es mejor “no significarse”.

 

Esa actitud cobarde es la que está facilitando la expansión de esta MENTIRA en las series de televisión, en las empresas, en los colegios y en la sociedad en general.

 

Soy de los que opina que debemos utilizar el espíritu de las leyes que están a favor de la ideología de género para combatirla. Debemos utilizar la “formación transversal”, en empresas, en medios de comunicación, en redes sociales, en colegios, en asociaciones de padres de alumnos y hasta en juntas de comunidades de vecinos para explicar cuál es el origen, los medios y los fines de esta ideología totalitaria.

 

Por ello me llenó de alegría enterarme que el 20 de diciembre de 2016 se presentó la plataforma por las libertades, cuyo objetivo principal es la defensa de la igualdad de todas las personas ante la ley con independencia de su orientación sexual.

 

Es importante, es MUY IMPORTANTE para la convivencia libre en nuestra sociedad, que seamos millones de personas los que firmemos el manifiesto que esta plataforma ha lanzado.

Manifiesto de la plataforma por las libertades

 

Es la mejor forma de decir la verdad: ¡El rey (o la reina) está desnudo (o desnuda)!.

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