Lecciones del independentismo

Se supone que en España llevamos casi 40 años de democracia. Se fija la fecha en la aprobación de la constitución en diciembre de 1978. Desde entonces, ya plasmado en la ley magna, aparecen reflejadas concesiones políticas a la ideología independentista y a sus seguidores.

El independentismo antiespañol ha obtenido beneficios de los españoles desde entonces.

A lo largo de estos cuarenta años de democracia (el independentismo y el terrorismo asociado es anterior) ha habido dos ideas que han facilitado la extensión de la ideología secesionista.

La primera idea, que se repetía hasta el hastío durante los años sangrientos de E.T.A. y de Terra Lliure (E.T.A. y Terra Lliure siguen existiendo, pero ahora vivimos sus años políticos a través de Bildu y de Ezquerra Republicana) era que “cualquier idea es defendible, siempre y cuando se haga por vías pacíficas y democráticas”.

Como entonces era joven semejante idea me parecía un absoluto escándalo. Ahora que soy mayor se me hace evidente que es una mentira infumable.

Hay ideas que NO son admisibles ni siquiera por vía pacífica.

Así por ejemplo defender la supremacía blanca, o la supremacía vasca, o catalana no es admisible, de ninguna forma.

Defender la pena de muerte para personas con delitos de sangre no es admisible, de ninguna forma.

¿Acaso sería (moralmente) lícito un referéndum para decidir si se aplica la pena de muerte a los condenados por asesinato?

¡Fíjense qué arrogancia!. Implicaría admitir que porque una mayoría de votantes introducen una papeleta con un SI, sería legítimo matar a una persona.

Sencillamente es inadmisible. Asombrosamente eso va a ocurrir el año que viene en Irlanda. Van a hacer un referéndum sobre el aborto. ¡Asombroso!. Como si legitimidad de dar muerte de un ser humano pudiera sustentarse en la opinión de una o de millones de personas. Increíble. Carece de cualquier tipo de lógica formal.

Si hay quien cree que un referéndum puede ser una herramienta válida para legitimar la muerte de un no nacido, ¿cómo no van a considerar que puede valer para segregar una parte del territorio de una nación?

¿Quién publicitó la idea de que cualquier idea es defendible siempre y cuando se haga por vías pacíficas? No fueron los independentistas, fueron los constitucionalistas en un intento desesperado de frenar los asesinatos de E.T.A. y de Terra Lliure. Los secesionistas lo asumieron y ahora están intentando aplicar la mentira tantas veces repetida. De esos polvos vienen estos lodos.

La segunda idea que ha facilitado el crecimiento descontrolado de la ideología segregacionista y que aún pervive es que los que no vivimos ni en la comunidad autónoma vasca ni en Navarra ni en Cataluña no podemos hablar del proceso separatista, ya que (supuestamente) no sabemos de lo que hablamos, mientras que los que allí viven no pueden hablar – no ya por miedo, que sería legítimo – sino por riesgo real a perder su casa, su trabajo, cuando no sus amigos o incluso familiares.

Así que ni los que viven allí, ni los que vivimos en el resto de España podemos hablar.

¿Entonces quién habla?. Es evidente, solo pueden hablar los secesionistas.

Y eso es lo que han hecho durante estos cuarenta años. Mientras los demás guardábamos silencio, unos por respeto, porque nos habíamos creído que de verdad “no tenemos derecho a hablar si no vivimos allí”, y otros en defensa propia, los independentistas han puesto los altavoces de las televisiones públicas y de la educación y han llenado la sociedad – acojonada – de sus mentiras.

¿Cómo no iba a crecer el independentismo si todos los demás permanecíamos en silencio?

Permítanme, por tanto, negar la mayor a las dos ideas tan frecuente como erróneamente inculcadas:

1º – No, no cualquier idea es legítima por ser defendida desde una posición de ausencia de violencia.

Por cierto, aunque E.T.A. y Terra Lliure lleven años sin asesinar, las ideas independentistas siguen siendo defendidas, tanto por el P.N.V, como por Bildu, Geroa Bai, Izquierda Republicana de Cataluña, Cataluña si se puede, candidatura de unidad popular (C.U.P) y Podemos con métodos violentos y amenazantes.

Si los partidos políticos secesionistas – todos los anteriormente mencionados – no utilizaran violencia (aunque no sea física, que también) y amenazas ¿Qué sentido tendría que a día de hoy siguiera habiendo miedo en la población vasca, navarra y catalana?

Hoy cientos de miles de vascos, navarros y catalanes siguen teniendo miedo a dar públicamente su opinión. Y más les vale seguir teniendo miedo. Eso les salva. Los independentistas siguen siendo violentos. Y mucho. Ya no asesinan, no les hace falta, pero siguen ejerciendo una gran violencia.

2º – Los que no vivimos en las comunidades que están dominadas por el separatismo, no solo tenemos derecho sino que tenemos obligación de hablar en defensa de los que están oprimidos y del conjunto de España. Por favor, no volváis a intentar callarnos.

Para terminar dos ideas que me parecen fundamentales para poder defender la democracia, no vaya alguien a tacharme de políticamente correcto:

1º Los votos no legitiman ni a las ideas ni a las personas. No olvidemos que en 1933 Adolf Hitler logró 12.777.180 votos (un 47,2% de los votos válidos).

2º En ocasiones la defensa de una nación – su territorio, su legislación y sobre todo su población – requiere el uso de la fuerza. En esos casos no ejercer la fuerza solo se puede entender como cobardía o colaboracionismo.

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”. Matin Luther King.

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Líbranos de todo mal.

No es nada original. Todos en algún momento, quizás en muchos, nos hemos cuestionado cómo puede Dios permitir tanto mal.

Un niño con cáncer, el terremoto que mata de un plumazo decenas de personas, el accidente que siega de raíz la vida de un chaval.

Pero ¡¿cómo puede permitirlo?!

¡¿Dios estás sordo?!

¿No oyes lo que te pedimos? Cada día, cada minuto, cada instante hay alguien en el mundo diciendo las palabras que Cristo mismo nos enseñó:

“y líbranos nos de todo mal”.

¿Cómo podemos pensar que Dios es Amor y permitir tanto mal? ¿Porqué no escucha nuestras oraciones?

“Líbranos de todo mal”.

Es la última de las peticiones del Padrenuestro. La última de las ocho.

Pero ¿qué pasa con las otras siete? ¿quién tiene que cumplirlas? ¿Él o nosotros?

“Santificado sea tu nombre”.

Esta es la más misteriosa. Deseamos que su nombre sea santo, pero ¿quién puede santificar su nombre?. Según dicen los exégetas, somos nosotros mismos los que debemos santificarlo, ¿cómo?, con nuestra propia vida, haciendo que nuestra vida sea santa los cristianos, por ser llamados así, santificamos Su nombre. ¿Acaso mi vida es santa? De verdad puede alguien decir que yo, ¡YO! ¿santifico su nombre?

“Venga a nosotros tu Reino”.

¿Acaso no ha venido? ¿No ha venido el mismísimo Rey? ¿Y qué? ¿Vivimos en su Reino o en el nuestro?

Hablaré por mí. Cada día de mi vida vivo en mi reino, mi vida como a mí me da la gana. Y no llevo su Reino a los demás. Todo es “me, myself and I”. Y me lleno de orgullo por atender a niños con discapacidad, ¡qué mirada tan mediocre!.

“Hágase tu voluntad”.

¿Cumplo su voluntad? ¡JA!. ¿Por ir a Misa, ya he cumplido su voluntad? ¿Y el resto del día? ¿El resto de la semana? No, la verdad es que no.

Hablaré por mí: hago mi voluntad, o lo que las circunstancias me obligan, pero no su voluntad.

“Danos hoy nuestro pan de cada día”.

No ha habido un solo día de mi vida en que me falte el pan. Ni uno. Pero han sido pocos, muy pocos en los que he dado las gracias por él. Lo doy por hecho. Supongo que si un día no tuviera que comer no dudaría en echárselo en cara. Pero nunca me he preguntado ¿porqué a mí?, ¿porqué siempre tengo comida en la mesa?, ¿qué he hecho yo para merecer esto?

“Perdona nuestras ofensas”.

Esta petición sí que sí. No lo dudo ni por un instante. Que me perdona, no lo dudo ni por un instante. ¿Lo entiendo?, ¡NO!, no me cabe en la cabeza. ¿Cómo puede perdonarme 70 veces siete cada día?, sobre todo porque tengo muy claro que yo no cumplo mi parte del trato:

“como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Que lo sepan los que me ofenden: no olvido, yo creo que perdono, pero no estoy seguro de hasta qué punto … si perdonara creo que también debería olvidar. Me cuesta, me cuesta y me cuesta. Acumulo deudas desde hace años. Y lo intento y me gustaría olvidarlo, pero ¡qué va! no olvido las deudas recibidas. Y por tanto no estoy seguro de si perdono a mis deudores.

“no nos dejes caer en la tentación”.

¡JA!. Estoy seguro que Él no me deja caer, pero ¿cuántas veces a mí me da igual que me deje o no? Ya he dicho antes que yo hago mi voluntad, no la Suya. ¿Qué se creen? ¿qué cada vez que hago lo que no debo lo hago inconscientemente? Soy tonto pero no tanto.

El Señor hace todo lo posible por no que yo no caiga en la tentación, pero si YO lo deseo, yo caigo.

“y líbranos del mal”.

¿Y ahora? ¿Con qué cara le echo yo en cara a Dios que no cumple con lo que le pido?

De las ocho peticiones, yo no cumplo con ni una, ¡ni una! de las que me corresponden.

He oído a muchas personas echarle en cara a Dios que no cumpla con lo que ellos le piden. Curiosamente son personas que creen que Dios no puede pedirles nada a ellos. ¡NADA!.

“¿Quién se cree Dios para pedir algo al hombre?”. ¡Que cumpla con lo que yo le pido, o de lo contrario es que no existe!

Y lo cierto es que ni siquiera estoy seguro de que no cumpla. Puede que el mal no sea el cáncer, ni el terremoto, ni la muerte. Puede que el único mal sea su ausencia y si lo hiciera, si se alejara, sería más bien porque yo le he echado (a patadas – a pecados).

Quizás ya nos ha librado del mal. Quizás todo el Padrenuestro vaya sobre eso: nos libra del todo mal y tras la muerte, por prematura, cruel o incomprensible que sea, nos acoge en su seno para que santifiquemos permanentemente su nombre, estemos en su Reino, hagamos (por fin) su voluntad, tomemos su pan (que será Él mismo), porque ya nos ha perdonado (y habremos logrado perdonar) y no tendremos más tentación.

Amén.

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Vendo bebé recién nacido (precio a convenir).

Se vende recién nacido (aún en fase de gestación). La gestante tiene 21 años. A fecha de hoy se encuentra en el quinto mes de gestación. El método de inseminación fue fecundación in vitro (F.I.V.) con gametos (óvulo y espermatozoide) obtenidos por donación anónima. Tan solo sabemos que se trata de donantes caucásicos, menores de 26 años, con buena salud y sin historial de enfermedades genéticas ni congénitas en sus familias de primer grado.

El embarazo está transcurriendo con normalidad y está bajo seguimiento médico por parte de uno de los más prestigiosos ginecólogos del país. El parto se producirá en el hospital que decidan los contratantes.

El precio se acordará.

Si están interesados en llegar a un acuerdo, lamento informarles de que, lógicamente, lo expresado hasta aquí es pura ficción.

La compraventa de seres humanos está, lamentablemente por poco tiempo, prohibida en España. Ya es legal (aunque ni legítima ni ética) en en Estados Unidos, Canadá, Rusia, Grecia y Portugal entre otros países.

Se conoce como “gestación subrogada”. La única diferencia entre la situación planteada más arriba y el eufemismo que utilizan los que defienden esta forma de compraventa de seres humanos es que en el primer caso el supuesto embarazo ya estaría en marcha mientras que para el segundo supuesto el contrato se debe establecer antes del comienzo de la gestación. Esa es la única diferencia.

A pesar de haber considerado esta situación concienzudamente no consigo encontrar una diferencia cualitativamente significativa en que el contrato se haga antes o después de que comience la gestación.

No entiendo porqué se puede considerar éticamente aceptable un contrato de compraventa de seres humanos si se firma antes del comienzo de la gestación, pero no así si se firma después. Ni siquiera consigo entender cuál sería la diferencia en el caso de que ya se hubiera producido el parto.

En cualquier caso implica la entrega de un niño a unas personas que NO son sus padres a cambio de un montante económico.

Tampoco entiendo la diferencia que podría suponer que se realice esa compraventa de seres humanos en el caso de que los compradores no pudieran tener hijos propios por cuestiones de salud. Aceptar este caso implicaría admitir que el fin – tener hijos – justifica los medios – compraventa de seres humanos.

Esta idea parte de una peligrosísima visión que se está introduciendo en nuestra sociedad según la cual los hijos son un derecho. “Cualquiera tiene derecho a tener hijos”, y como es un derecho, cualquier método para obtenerlo sería lícito.

Tener hijos NO es un derecho. Los hijos tienen derecho a la VIDA – derecho que en el año 2015 en España fue negado a 94.188 niños (258 abortos al día) -, pero ningún ser humano tiene el derecho a tener hijos. Ninguna convención, carta, o listado de derechos humanos así lo establece, por cuestiones evidentes, simples y lógicas.

Y hablo siempre en plural, compraventa de sereS humanoS, porque es evidente NO SOLO se compra un niño, sino también se compra una madre. No es un alquiler, el alquiler es temporal. La mal llamada gestación subrogada o vientre de alquiler implica una compra de la madre (la gestante) para siempre.

Una mujer que ha gestado un niño y le ha dado a luz no volverá a ser la misma nunca más. Su biografía – su persona – ha cambiado para siempre.

Gestar y parir a un niño no puede compararse con bajar a comprar aceite o con hacer un master.

Aunque esa mujer entregue con pleno uso de sus facultades, “libre y voluntariamente (voluntad económica)” al niño, nunca dejará de saber que ES madre de alguien a quien entregó a cambio de dinero.

La mente humana es maravillosa y los mecanismos de defensa que utilizamos son eficacísimos en mantener acallados aquellos datos, sentimientos, emociones y vivencias que pueden alterarnos emocionalmente, pero la verdad no podrá borrarse de su ser.

Dentro de poco la compraventa de seres humanos, mal llamada “gestación subrogada” será una realidad en España y en gran parte de lo que llamamos el primer mundo.

Una muestra más de la grave degradación moral que se está produciendo en nuestra sociedad. Todo vale, todo tiene un precio. Incluso las personas. Y lo toleramos impasibles, como si tal cosa.

No son pocos los poderes políticos, especialmente partidos de nuevo cuño (aunque cuenten con siglas de hace más de cien años), que pretenden equiparar la legalidad a lo éticamente aceptable. Y lo estamos tragando sin rechistar.

Era de esperar. A partir de una sociedad que ha admitido con asombrosa facilidad la muerte provocada de niños en el vientre de sus madres todo, absolutamente todo, puede ser admitido.

También veremos en breve la aceptación del asesinato de ancianos y personas con discapacidad física y/o intelectual bajo el epígrafe de “eutanasia”.

Hay quien cree que el ecologismo, la defensa de los animales y otras batallas que ahora están de moda son una muestra del avance moral de nuestra sociedad. Yo creo que son mecanismos de defensa para ocultar que en nuestra sociedad hemos admitido la degradación absoluta de la persona hasta aceptar la muerte de niños en el vientre materno, la compraventa de seres humanos llamándola gestación subrogada y el asesinato de ancianos y personas con discapacidad bajo la idea pervertida de “ahorrarles sufrimientos” y seguimos durmiendo a pierna suelta.

Por cierto, no quiero terminar esta breve reflexión sin mencionar, pero nada más que eso, que son tantas, tan grandes y tan evidentes las diferencias entre la compraventa de seres humanos a través de la gestación subrogada y la adopción que su comparación – no digamos ya su equiparación – solo puede ser hecha desde el maniqueísmo más manipulador o desde una grave simpleza intelectual y por tanto en ningún caso merece ser considerada.

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Separatismo y educación

Desde el asiento de mi despacho en Pachuca de Soto, estado de Hidalgo, Estados Unidos de México, veo un pequeño cerro casi desnudo, con casas hasta la mitad de su ladera, coronado por un gran mástil en el que ondea una gran bandera mexicana.

Allí sentado, siempre que los padres tienen ocasión, me enseñan llenos de orgullo el video de su hijo desfilando el día de honores a la bandera. Es un gran orgullo para cualquiera de los niños, para cualquier mexicano, participar en el desfile de honores a la enseña nacional.

En México todos los colegios – todos -, todos los meses – todos -, hay un día en el que los niños del colegio, todos, hacen honores a la bandera.

Cuando veo esos videos, con mucho dolor de corazón, tengo que explicar a esos padres que en mi país, en España, no solo NO hacemos honores a la bandera, sino que si algún colegio lo propusiera sería un absoluto escándalo y tendría muy grandes y muy graves problemas.

En España desde el 20 de noviembre de 1975 nos han inculcado que el amor a la patria y a sus símbolos es sectario. Es de fachas. Es de extrema derecha. Pero extrema, extrema.

¿Se imagina que hubiera algún exiliado republicano que fuera de derechas? ¿Se imagina que hubiera algún exiliado republicano que no amara a España?

La idea de que amar a tu país es patrimonio de unos o de otros es la idea más absurda, retorcida y nociva que se ha difundido en todos estos años.

Es cierto que los gobiernos separatistas de la comunidad autónoma vasca y de Cataluña (y ahora también en Navarra), con las manos en la masa de la educación y de las televisiones públicas llevan años inculcando una ingente cantidad de mentiras y arrimando el ascua a su sardina, aunque el ascua sea más falsa que Judas y la sardina la hemos pagado entre todos los españoles.

No les culpo.

¿Qué iban a hacer con todo ese poder?

¿Contar verdades? entonces, ¿de qué hubieran vivido?

Si mi madre tuviera ruedas sería una moto, pero no sería mi madre.

Si un separatista contara la verdad (perdón, supiera la verdad), sería un demócrata, pero no sería separatista.

Ellos son los malos, pero nosotros somos los tontos.

Hemos renunciado durante 40 años de democracia a enseñar la verdad y a inculcar el amor a España y ahora nos quejamos de que hay mucho separatismo. ¿Pero de qué nos quejamos? Tontos, ¡que somos tontos!

En la tienda del museo aeronáutico Smithonian de Washington D.C. había un poster con un plano del mundo hecho con fotos realizadas desde un satélite; en la parte inferior había una leyenda que decía: “Las fronteras son las cicatrices que el ser humano ha hecho sobre la tierra”. Quizás porque la leí cuando solo tenía 18 años aquella frase se me quedó grabada.

¿Porqué no contamos la verdad a los niños españoles? Porqué no les enseñamos que las cicatrices solo aparecen donde ha habido heridas y sangre, y les explicamos que las fronteras que quieren crear algunos vascos y algunos catalanes están hechas con las heridas y la sangre de millares de españoles inocentes: hombres, mujeres y niños heridos, mutilados o asesinados por E.T.A.

Sí, también los separatistas catalanes se están beneficiando de los muertos y heridos por el terrorismo de E.T.A. Y el de Terra Lliure.

¿O alguien cree que si no hubiera habido tanto asesinato el separatismo estaría hoy tan crecido? ¡Vamos! ¡Que no estoy descubriendo la pólvora ni mucho menos!

Pero hoy ya nadie habla de los muertos.

Ni de muertos ni de España. Pretendemos “defenderla” aludiendo exclusivamente a la constitución.

España tiene miles de años de historia (desde la Hispania romana) y solo blandimos una ley que no tiene ni cuarenta años. ¡Qué cosa tan pobre y tan cutre! ¡Tan inculta! ¡Tan cobarde!

La situación actual en España (tanto en Cataluña como en la comunidad autónoma vasca, donde los separatistas están calladitos frotándose las manos, con una de ellas metida de lleno en Navarra) es sin duda fruto de cincuenta años de terrorismo y de 50 años de separatismo mentiroso, ladrón y manipulador; pero también de haber renunciado, ¡qué digo renunciado!, haber repudiado el amor a nuestra patria.

¡Hasta en el fútbol hemos sustituido la “selección española” por “la roja”! ¡Tócatelos!

Nos han ridiculizado a los que nos emocionamos al ver la bandera de España y la llevamos con orgullo siempre que podemos y se preguntan cómo es posible que en Cataluña y la comunidad autónoma vasca estén sus respectivas banderas por cada esquina.

¿Sería usted capaz de reconocer la bandera de la comunidad autónoma de Extremadura? ¿Y la de Murcia? ¿Y la de Cantabria? Yo tampoco. Piense entonces quién ha hecho un buen uso de sus enseñas y quién lo ha hecho mal.

Hemos renunciado a la EDUCACIÓN y nos quejamos de que los separatistas la estén utilizando torticeramente.

Hemos repudiado el patriotismo y nos quejamos de que los separatistas hayan hipertrofiado el regionalismo.

Nos han inculcado que el amor a España es sectario y nos quejamos de que los separatistas (sectarios donde los haya) hayan fomentado el odio.

Pues nos quejaremos, dicen que los españoles, todos, tenemos desde el nacimiento el derecho al pataleo, pero mucho me temo que con la educación recibida, la ideología de lo políticamente correcto y la españofobia inculcadas durante todos estos años de democracia poco y mal vamos a poder proteger y defender la unidad y la libertad de esta gran nación que es España.

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Aborto terapéutico

Imagine que los periódicos y los noticieros hubieran dado la noticia del atentado de Barcelona el pasado agosto (o el de Niza, o el de París, o el de Madrid, o el de Nueva York o cualquier otro) informando de un acto democrático de terrorismo.

Imagine otra situación. Imagínese estar en una cita médica, frente al especialista en oncología y que le comunique que el tumor que le detectaron en los pulmones ha provocado una metástasis en huesos e hígado. Imagínese que el facultativo le dice que sufre una enfermedad curativa. El curso natural de la enfermedad será la muerte y entonces no sufrirá más. No tendrá más dolores (sufrimiento físico) ni mentales (preocupaciones) ni de ningún otro tipo. Su enfermedad es curativa.

Ambas situaciones solo podemos imaginarlas, ya que unir los términos enfermedad + curativa o terrorismo + democrático son contradicciones en términos tan graves que a nadie se le ocurriría hacerlo; sin embargo el pasado mes de agosto (2017) nos desayunamos con el siguiente titular en el diario El Mundo (21/08): “El Tribunal Constitucional de Chile da luz verde a la ley de aborto terapéutico”.

Aborto terapéutico.

La unión de esos dos términos no solo es una contradicción en términos, sino que es un retorcimiento asqueroso de una forma de muerte atroz. Y lo tragamos como si fuera una pastilla soluble en la boca.

¡Qué poca vergüenza tenemos!

Decir que puede existir un solo caso en que el aborto sea terapéutico es retorcer la verdad de tal forma que solo escribirlo me produce nauseas.

¿Terapéutico?, ¿para quién? Desde luego para el niño no es en absoluto terapéutico.

Llevo 25 años aplicando, diseñando y desarrollando terapias para personas con discapacidad, intelectual, física y / o sensorial. Si de algo sé es de técnicas terapéuticas para la discapacidad y les aseguro que no hay ninguna técnica terapéutica cuyo resultado sea la muerte del paciente.

No se podría llamar método terapéutico a poner una almohada sobre la cara del niño con discapacidad y apretar hasta conseguir la muerte por asfixia. Sin embargo es lo más parecido a lo que se hace en los centros de la seguridad social y en los centros abortistas privados (tienen la desvergüenza de llamarse “clínicas”), cuando inyectan una solución salina en el líquido amniótico, logrando abrasar al bebé, o cuando el licenciado en medicina (tiene la desvergüenza de llamarse “médico”) descuartiza al bebé con un bisturí, o cuando absorben al bebé a través de una especie de aspiradora.

Eso es el aborto.

Y desde luego no es nada terapéutico para la madre. Más bien todo lo contrario. De entrada la mujer no está enferma, está embarazada, la diferencia es evidente, y en segundo lugar lo que va a provocar el aborto es una serie de alteraciones tanto físicas como psíquicas que dejarán una huella – esta sí, patológica – prácticamente imborrable en esa madre.

En el último caso que he tenido acceso (julio de 2017) la madre, aconsejada por todo el establishment médico, los servicios sociales de la comunidad y el padre de la criatura, fue a abortar un sábado por la tarde. El jueves siguiente ya estaba ingresada en la unidad de psiquiatría del hospital universitario La Paz donde permaneció casi tres semanas. ¿Porqué no se publican los casos de ingresos psiquiátricos en el primer mes tras la realización de un aborto? Digo solo en el primer mes y digo solo ingresos, si habláramos de atención psiquiátrica / psicológica ambulatoria y en el primer año tras el aborto la cifra es cercana al 100%.

Pero eso a los proabortistas ya no les importa una higa. Las consecuencias del aborto solo importan a aquellos que luchan por ayudar a las madres a no abortar, que son los mismos que les van a seguir dando su ayuda y su apoyo, tanto si el bebé llega a nacer como si no.

Más aún. No se pueden imaginar, ¡ni imaginar!, el infierno al que someten a una madre cuando decide no abortar en contra de los criterios (y la presión) de los llamados “servicios sociales de la comunidad”. Esa madre tendrá gravísimas dificultades para acceder a los beneficios sociales que le corresponden a lo largo de muchos años tras el nacimiento del niño. En no pocas ocasiones cualquier dificultad a la que se enfrente será utilizada por esos “servicios sociales” para intentar culpar de su situación a la madre por no haber abortado.

¿Aborto terapéutico?

No se concibe una medida que hubiera cumplido más exactamente los sueños, las aspiraciones y el ideal de Adolf Hitler. Matar al discapacitado incluso antes de que nazca.

Así comenzó “la solución total” del Nacional Socialismo. El origen fue la abolición de toda forma de discapacidad en la sociedad alemana. Esta idea posteriormente se extendió a la raza judía, la negra, los gitanos, los homosexuales y cualquiera que se interpusiera en su objetivo, pero el inicio de todo fue el intento de exterminación de las personas con discapacidad.

El sueño nazi no solo es abolir al discapacitado antes de que nazca, sino que el auténtico sueño para Adolf Hitler es que los autodenominados progresistas han conseguido trasladar a la sociedad la idea de que el aborto es “un derecho”. ¡UN DERECHO!

Terminar con la vida de un bebé por el hecho de que puede portar una discapacidad o una enfermedad se nos impone como ¡UN DERECHO!

Y si opinas en contra entonces pasas a ser un apestado que se te puede tachar de retrogrado, impositivo, que atentas contra la libertad y los derechos de las mujeres (en abstracto).

¿Podría Adolf Hitler haber soñado una medida más acertada para sus ideales?

La idea de que no merece la pena que nazca un ser humano por el hecho de portar una enfermedad o una discapacidad es absolutamente NAZI, y solo puede tener un origen, que es la DISCAPACIFOBIA.

Ya que se ha extendido el uso del término fobia como sinónimo de odio (homofobia, tursmofobia, islamofobia), extendamos el uso del término DISCAPACIFOBIA: odio a las personas con discapacidad.

Solo desde el odio a las personas con discapacidad se puede justificar que haya quien piense que más vale que no nazcan.

Solo desde el odio a las personas con discapacidad se puede pensar que los seres humanos sin discapacidad somos superiores a los que si la tienen y por tanto podemos determinar si deben o no nacer.

Solo desde el odio a las personas con discapacidad se puede justificar el aborto.

Y ¿qué diferencia existe entre el que odia a las personas con discapacidad y los que odian a los judíos, o a los gitanos, o a los homosexuales, o a los católicos, a los pelirrojos o cualquier otro grupo que se les ocurra?

La defensa del aborto selectivo (sea por cuestión de capacidad, por cuestión de sexo o por cualquier otra cuestión) es una idea absolutamente NAZI. Puede que sus mayores defensores se consideren de izquierdas, progresistas o incluso comunistas, pero es obvio que esa idea que defienden es propia del Nacional Socialismo.

Pido perdón a las víctimas – niños y madres – por no hacer lo suficiente por erradicar este holocausto. Pido perdón por no alzarme en armas para defender sus vidas. Pido perdón por seguir viviendo en esta sociedad de MIERDA que es capaz de matar en el vientre materno a sus hijos porque tienen trisomía 21 (poco a poco, conforme los métodos de diagnóstico mejoren, la lista de alteraciones genéticas detectables antes del embarazo será cada vez mayor y las personas con discapacidad de origen genético tenderán a cero, que es el objetivo de la eugenesia que está llevándose a cabo).

Estamos inmersos ante un holocausto de inmensas proporciones (aunque un solo caso sería suficiente para que todos hiciéramos lo indecible para intentar frenar la muerte de ese niño) y no estamos haciendo nada por evitarlo.

Pido perdón.

P.D. Este artículo hace referencia al aborto selectivo (asquerosamente llamado terapéutico), pero lógicamente no existe ninguna situación que justifique la muerte de un ser humano indefenso. Además, no nos engañemos, en Chile, como en España, como en cualquier otro país, se introduce primero el aborto “por razones humanitarias” (¡qué asco da escribirlo!) ya que incluso para muchos que lo defienden resulta demasiado obsceno proponer de manera directa el aborto libre, pero es la forma de lograr ese objetivo. En España el aborto libre es la situación actual de facto. Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística indican que de los 94.188 abortos provocados en el año 2015 (258 abortos al día, sin contar los provocados por la “píldora del día después”), el 4,02 % tenía como justificación “riesgo de anomalías del bebé”, el 6,51% “riesgo de salud para la madre” y el 89,46% simplemente “a petición de la madre” (no indican las presiones a las que se habrán visto sometidas) – en definitiva: aborto libre.

Termino cometiendo el error que ha dado pie a este post. Hablar de aborto y añadir el calificativo libre es una grave contradicción en términos. Una vez más, pido perdón.

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Niña busca padre a tiempo parcial

Me han pasado esta petición. Si puedes, comparte.

Hola, me llamo Alba, tengo once años, para doce, vivo en Madrid, y busco padre a tiempo parcial: un fin de semana cada dos y quizás algún día entre semana, como los padres que están divorciados.

No tengo padre, por eso busco uno. Bueno, padre tengo, supongo, pero nunca le he conocido. Él a mi tampoco.

Mi madre quería tener un hijo con 30 años, y como no tenía pareja, ni novio, ni nada, pues un día que sabía que se iba a quedar embarazada se acostó con un chico y me tuvo a mi.

Mi madre me explicó que nunca antes le había visto y que nunca le volvió a ver. Dice que ni siquiera se acuerda de su nombre. Yo eso no me lo creo, pero me da igual. Total, no me serviría de nada saber cómo se llama.

Mi madre me dice que no necesito un padre, que ella y yo nos bastamos, pero a mi me gustaría tener un padre como los demás. Mis amigas, aunque sus padres estén divorciados, conocen a su padre y le ven de vez en cuando.

Mi amiga Laura dice que tengo suerte por no tener padre. Su padre trata muy mal a su madre y a ella y por eso dice que tengo suerte por no tener padre. Yo le he preguntado si nunca se ríe con su padre y me dice que a veces sí. A veces su padre no está enfadado y dice cosas divertidas y ella se ríe. Eso es lo que yo quiero.

Sé que todos los padres se enfadan. Mi madre también se enfada. A veces.

¡Ah!, muy importante: no quiero que quien quiera ser mi padre a tiempo parcial tenga otros hijos. Si tuviera otros hijos sería como si yo tuviera hermanos, y yo no quiero tener hermanos de mentira. Si tuviera hermanos de mentira me haría pensar que a lo mejor mi padre tiene otros hijos, y a lo mejor les conoce, y a mi eso sí que me da mucha pena.

Eso querría decir que yo tengo hermanos y yo no les conozco. Yo siempre he querido tener una hermana. Mi madre dice que alguna vez ha pensado en tener otra hija, pero nunca lo ha hecho.

Mi madre ha tenido algún novio, pero nunca me han servido como padres. Por lo menos nunca me han tratado como si fueran mi padre y quizás por eso mi madre nunca ha tenido otra hija. También me dice que no necesita más hijos, que yo le basto.

Quien quiera ser mi padre a tiempo parcial solo tendría que verme un sábado o un domingo cada dos. No hace falta que me quede a dormir en su casa. Y llamarme algún día entre semana para preguntarme qué tal me va en el colegio.

No me importa si quien quiera ser mi padre tiene novia. No quiero que sea novio de mi madre. Ni siquiera tiene que conocerla. Mi madre no sabe que estoy buscando un padre a tiempo parcial. Creo que no le gustaría, por eso prefiero esperar a tener un padre ya buscado y decírselo. Creo que así no podría decirme que no necesito un padre.

Si te gustaría ser mi padre a tiempo parcial puedes escribirme a:

albabuscapadre@yahoo.com

Si no puedes ser mi padre, por favor comparte.

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Día del orgullo gay

Estamos en plena semana del orgullo gay. El próximo sábado será la ya famosa “cabalgata”, en inglés “parade” y reconozco que desde hace años cuando llega esta fecha no puedo evitar sentir una profunda envidia y ansias de réplica.

Me encantaría que existiera un movimiento similar, con la misma repercusión social y mediática que pusiera en primera plana y que abriera los noticieros de las televisiones con las personas con discapacidad.

Antes de que los retroprogres se lancen a desenterrar el hacha de guerra y a pedir mi cabeza, voy a aclarar los términos de la comparación.

Sé que habrá quien se escandalice porque estoy equiparando a personas con una determinada orientación sexual – homosexuales, gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, y otras formas que se me escapan – con personas con una alteración de salud, ya sean genéticas o por otras causas.

Lo único que pretendo equiparar es a un grupo de personas – aquellas con discapacidad (física, intelectual y/o sensorial) – a otro grupo de personas – personas que NO se consideran heterosexuales.

De hecho son dos conjuntos no excluyentes. Estoy seguro de que habrá personas con discapacidad que no son heterosexuales, así que pertenecen a los dos grupos.

Son dos grupos de personas que tienen una característica en común. Ambos grupos de personas – homosexuales, bisexuales, gays, lesbianas, transexuales y otras formas de sexualidad que escapan a mi conocimiento e imaginación – y las personas con discapacidad han sido históricamente perseguidos, culpados, vejados, maltratados, escondidos, mancillados y ridiculizados. Aún hoy lo son.

Las conductas homosexuales siguen estando prohibidas en un gran número de países (musulmanes y comunistas) y las personas que las ejercen siguen siendo perseguidos e incluso ajusticiados. Las personas con discapacidad siguen siendo perseguidos y ajusticiados también en un gran número de países del mundo (primer, segundo y tercer mundo, todo el mundo).

Para que se me entienda claramente. En mi humilde comprensión no existe ninguna diferencia entre el brutal asesinato cometido el pasado 12 de junio de 2016 por Omar Mateen a 49 personas bajo la justificación de que eran gays y/o lesbianas y el aborto cometido a un ser humano bajo la justificación de que tiene algún tipo de discapacidad. Además en ambos casos cada asesinato provoca un mínimo de dos víctimas: el muerto y la madre. En el primer caso sin embargo el ejecutor es simplemente un mal nacido y en el segundo es también un mal nacido pero cuenta con una licenciatura obtenida supuestamente para mejorar la salud, pero que la ha asumido como una licencia para matar.

No sé de dónde salió la expresión “salir del armario”, que tan claramente entendemos referidas a personas no heterosexuales, pero creo que se podría aplicar a miles de casos con personas con discapacidad que durante siglos y aún en este, han sido encerrados cuando no en un armario en una habitación, alejados de cualquier contacto social y de las miradas de cualquier miembro de la sociedad que no fuera sus padres y así evitar el escándalo y la vergüenza que provocaría en sus familias.

Me encantaría que de una vez por todas se permitiera, se facilitara, se subvencionara (con idénticas cantidades) y se reconociera la importancia que las personas con discapacidad tienen en y para nuestra sociedad.

Según la última estadística ofrecida por el Instituto Nacional de Estadística (I.N.E.) que data de 2008 en España había 3.847.900 personas con discapacidad, es decir, un 8,33% de la población española ese año. Es imposible saber la estadística de personas no heterosexuales, ya que según quién haga el estudio los datos son más o menos abultados y más o menos fiables, así que no haré comparaciones. Solo dejo el dato.

Como decía al principio siento envidia del “día del orgullo gay, etc.” y me encantaría que la COCEMFE (Confederación de personas con discapacidad física y orgánica) la FEAPS (Federación española de organizaciones a favor de las personas con discapacidad) y otras asociaciones, federaciones y confederaciones que trabajan y defienden los derechos con todo tipo de personas con discapacidad se unieran para organizar una jornada similar, y que se organizara una grandísima cabalgata de personas con discapacidad, con música, globos y todo tipo de muestras de orgullo por ser PERSONAS. Naturalmente en dicha cabalgata no tendría que haber disfraces. No hay nada que disfrazar. En realidad estoy convencido de que los disfraces – aunque sean simples exageraciones de la condición que pretendo representar – son una muestra histriónica de ocultamiento, y más que mostrar orgullo en realidad disfrazan algún tipo de complejo o vergüenza.

Me encantaría que mi ayuntamiento y los miles de ayuntamientos de España colgaran banderas que representen a las personas con discapacidad, tal y como hay hoy una bandera multicolor colgada en la plaza de Cibeles. Me encantaría que los políticos defendieran con la misma contundencia la dignidad y los derechos de las personas con discapacidad – nacidas o que todavía viven en el vientre de sus madres. Me encantaría que hubiera tantas personas con discapacidad representadas en las series de televisión y presentando programas como las que hay hoy en televisión que son homosexuales, lesbianas, etc.

Me encantaría que se extendiera el término discapacifóbico para referirse a todas aquellas personas que al ver a una persona con discapacidad piensan “más le valdría a su madre haber abortado”. Para aquellos que piensan que por no tener un código genético “estándar” está justificado acabar con la vida de un ser humano en el vientre de su madre. Para todos aquellos que nunca contratarían a una persona con algún tipo de discapacidad, o los que prefieren no trabajar con uno de ellos. También considero discapacifóbicos a aquellos que no permiten la integración de personas con discapacidad en los colegios, en sus colegios.

Me gustaría que las personas con discapacidad tuvieran los derechos y el reconocimiento que han logrado otros colectivos. Me encantaría que sintiéramos alegría al ver a una persona con discapacidad, ya que hay una forma más de ser humano que no es la estándar, la gris, la vulgar, la que es cualquiera.

Yo celebro el día del orgullo de las personas con discapacidad. Y no lo celebro un día al año, lo celebro cada día. Gracias por iluminar el mundo.

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