Gracias. Es lo único que me viene al corazón.
Siempre he dicho que todo en mi vida ha sido un privilegio. Pero hay privilegios mayores que otros.
Uno de los más grandes privilegios en mi vida es poder participar en la vida de personas con trisomía 21.
Es un privilegio que me conceden ellos con el permiso de sus padres. O quizá me lo conceden sus padres con el permiso de sus hijos.
En cualquier caso, gracias.
¿Por qué es un privilegio?
Porque aunque todos somos diferentes, hay más diferencias entre dos personas con trisomía 21 que entre dos personas sin ella. Eso hace que cada uno de los que he conocido haya aportado más a mi vida que la mayoría de las demás personas.
Porque ellos me recuerdan cada día que no pasa nada por mis límites. Esos que me hacen sentir tan inseguro y que me hacen vivir intentando disimular.
Porque las personas con trisomía 21 ven la vida (y me la hacen ver) de formas que nunca he logrado que una persona sin trisomía 21 me haya hecho ver.
Porque cada uno de ellos me da la oportunidad de asumir el reto gigantesco de participar e incluso colaborar en su desarrollo, y eso me hace a mi crecer.
Porque cuando estoy con una persona con trisomía 21 puedo ser yo sin ninguna máscara, y me da una enorme percepción de libertad.
Porque algunas personas con trisomía 21 me han presentado a las madres más IMPRESIONANTES de la tierra.
Porque cuando estás con una persona con trisomía 21 lo mundano se evidencia como completamente banal y lo afectivo aflora como lo esencial.
Porque cada persona con trisomía 21 aporta un color brillante y único en una sociedad formada por personas grises.
Porque sus límites y sus retos me obligan a desarrollar mi creatividad para intentar vencerlos.
Porque cada persona con trisomía 21 me pone los pies en la tierra, me enfrenta a mis límites, y con su mirada me dice: Nacho se humilde, no te vengas tan arriba, no te creas tanto, seguimos teniendo discapacidad, aún puedes hacer más. Debes hacer más.
Gracias. Os pido que me sigáis dando la oportunidad de descubrir el privilegio que es vivir.




